Durante años, muchas empresas han dado por hecho algo que parecía indiscutible: “Si una formación es obligatoria por ley o convenio, no se puede bonificar.”
Esto ha generado dudas, inseguridad e incluso la pérdida de ayudas en formaciones necesarias para cumplir con la normativa.
Pero esto acaba de cambiar. Un nuevo criterio que aclara la situación. La Dirección General de Trabajo ha emitido recientemente un criterio que pone fin a esta confusión:
👉 Que una formación sea obligatoria no significa que no pueda bonificarse.
Este cambio es importante porque corrige una interpretación muy restrictiva que se venía aplicando hasta ahora.
¿Qué pasaba hasta ahora?
Muchas empresas se encontraban con problemas como: formación bonificada que luego era rechazada, requerimientos o revisiones, dudas sobre qué cursos podían incluirse…
Esto afectaba especialmente a formaciones como cursos obligatorios por convenio, formación en seguridad, certificaciones profesionales (como el CAP en transporte), reciclajes exigidos por normativa…
Entonces… ¿ahora se puede bonificar todo? No exactamente, pero sí hay una diferencia clave:
👉 El hecho de que una formación sea obligatoria ya no es motivo suficiente para rechazar la bonificación.
Lo importante ahora es otra cosa:
🔑 Que la formación aporte valor profesional al trabajador
Es decir, que los conocimientos:
- Sean útiles más allá de tu empresa
- Mejoren la cualificación del trabajador
- Puedan aplicarse en otros entornos laborales
Ejemplos de formación que SÍ suele poder bonificarse
- Certificaciones profesionales (como transporte o seguridad)
- Formación transversal (idiomas, digitalización, etc.)
- Cursos exigidos por convenio que aportan cualificación general
¿Y qué formación NO?
La que es muy específica de tu empresa, por ejemplo:
- Uso de una herramienta interna propia
- Procedimientos exclusivos de tu organización
👉 Este tipo de formación no suele ser bonificable porque no aporta una cualificación general.
¿Qué implica esto para tu empresa?
Este cambio te permite:
- Aprovechar mejor tu crédito de formación
- Bonificar formaciones que antes generaban dudas
- Formar a tu equipo cumpliendo la normativa y optimizando costes
En resumen: ya no tienes que renunciar a la bonificación solo porque la formación sea obligatoria.
🤝 ¿Qué te recomendamos?
Ahora es un buen momento para:
- Revisar tu plan de formación
- Recuperar formaciones que antes descartabas
Asegurarte de que están bien planteadas para poder bonificarlas.
Fuente de la información: Autoforma.